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Obispo Edir Macedo - Mi blog personal » Articulo
Viernes, 12 de Marzo de 2010

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El Bautismo

Viernes, Enero 29th, 2010

bautismo

Fe, Indignación y Sacrificio

Lunes, Noviembre 23rd, 2009

(Comentario del obispo Marcelo Crivella sobre la fe del obispo Edir Macedo)

Fe, indignación y sacrificio son la esencia de la vida con Dios. La fe recuerda al profeta Habacuc y su época, en la que Jerusalén estaba cercada por Nabucodonosor y la destrucción era eminente. Su libro tiene tres capítulos y comienza con una pregunta: ¿por qué?

¿Y quien, por lo menos una vez en la vida, no se preguntó ‘por qué’? ¿Por qué un chico nace con defectos? ¿Por qué un rayo cayó del cielo y destruyó la casa de un pobre? ¿Por qué una bala perdida, en una comunidad carenciada, mató a una criatura inocente? ¿Por qué?

Y Habacuc, en sus reflexiones, en lo profundo de su corazón, acuñó una oración bella y estupenda que sólo podía venir de Dios: “El justo por su fe vivirá.” Más no se podía decir.

En un mundo injusto, con tantas desigualdades, sólo la fe es capaz de garantizar la vida. Sin ella, somos atormentados por dudas y temores, vacilantes, una sal sin sabor; una nube sin agua, vagando por los cielos; una ola del mar llevada por el viento; un muerto vivo.

Naturalmente, la fe causa una indignación contra todo eso y construye con sacrificio la última victoria. Ese camino estrecho y apretado fue el que Dios trazó para el surgimiento de la Iglesia Universal.

De joven, el obispo Macedo frecuentó una iglesia evangélica en la zona sur de Río de Janeiro por unos 10 años. Su deseo era predicar, pero los líderes no veían en él virtud o talento alguno, ni una expresión que llamara la atención. Ni siquiera tuvo la oportunidad de servir como obrero. Diez años no son 10 días. Otro hubiera desistido. Otro se hubiera desanimado. No él. Y la razón era la fe.

Movido por el deseo de servir a Dios, él y dos amigos fueron a una iglesia en el suburbio. Yo era apenas un niño en ese momento, pero recuerdo que allí el pastor también hizo la misma evaluación. Pasado algún tiempo, consagró a los demás, pero no al obispo. Una vez más él fue puesto de lado, excluido, disminuido, enfrentaba el preconcepto, el desaliento y la frustración. Otro se hubiera desanimado. Otro hubiese desistido.

Un día, estaba almorzando en casa de mi abuela cuando él entró. Y permítame romper aquí, por el momento, el protocolo para recordar, hacer una mención de honor a aquella señora extraordinaria. Un inolvidable ejemplo de renuncia, dedicación y amor.

El obispo venía a avisar que dejaría su trabajo para predicar el Evangelio. Él ya estaba casado, tenía una hija y la esposa estaba embarazada de la segunda. Un gesto de fe extrema para quien era desacreditado por todos. Para una familia humilde como la nuestra, un empleo público, como el de él, representaba una vida libre de desempleo.

Mi abuela apenas exclamó: “No dejes de pagar los aportes, para garantizar la jubilación cuando envejezcas”.

Cuando veo esa orgía histérica de insultos torpes, ese odio neurótico, esa persecución implacable, ese diluvio de injurias, infamias y calumnias contra el obispo y la iglesia, capaces de publicar, con la convicción más errónea, el mayor de los engaños, la tesis trastornada de que él engendró una fórmula para explotar a los pobres, lo lamento con una profunda amargura. Ciertamente, no conocen a la Iglesia Universal, quiénes somos, de dónde venimos.

Puede ser que en alguna de nuestras iglesias, sea en Brasil, África, Europa, Asia o en cualquier parte del mundo, alguien, algún día, haya colocado sobre el altar un sacrificio tan grande como el de él, pero no mayor. Él ofreció todo lo que tenía, su propio empleo sin ninguna garantía, sin ninguna esperanza, sino por la fe.

Un mes después, nació su segunda hija y fui por la mañana a visitarla al hospital de Iaserj. Ella había nacido con labio leporino y los bebes así, son flacos, con ojeras, con el rostro deformado. Una herida abierta en la boca, sin una parte de los labios, con un surco en el paladar, que hace imposible el amamantamiento, pues no pueden succionar, se ahogan y padecen mucho. Fueron días, meses, años de un sufrimiento atroz.

En el camino de regreso, de la plaza de la Cruz Roja hasta el Largo de la Gloria, caminando a lo largo de la calle del Riachuelo, cada paso era una lágrima. Como Habacuc, me preguntaba: ¿por qué? ¿Por qué un hombre pobre, pero fiel diezmista, en el momento supremo de su existencia, cuando resuelve dejar su empleo, su sustento, para predicar la Palabra, recibe como premio un castigo, y de los peores? Yo no sé si existe un dolor mayor para un padre que ir a la sala de neonatología de un hospital, sólo para ver, sólo para constatar que su hija es la única enferma, la única herida, frágil, sufriendo y llorando, mientras que las de los otros son bonitas.

Y como siempre, en los momentos graves, mi familia se reunió en la casa de mi abuela. Él llegó a la tarde. Estaba, naturalmente, muy triste, pero dijo dos cosas que guardé. La primera: “Me va a gustar más esta que la otra”.

La otra, a quien se refería, era su primer hija, una criatura muy hermosa. No creo que sea posible gustar más de un hijo que de otro, pero había un significado más profundo en aquella expresión. Era mucho más que un padre intentando compensar, proteger, derramar su dolor.

Más tarde, verifiqué que la esencia de aquellas palabras se reflejaría en el surgimiento y en la actuación de la Iglesia Universal, que está decididamente abocada a gustar más del que sufre, del afligido y del necesitado. Y luego se comienzan a buscar las almas perdidas en las encrucijadas, en las villas, en los terrenos, en los manicomios, en las catacumbas de los vicios, en la miseria de las drogas, en la falencia de los hogares destruidos. Y salones, galpones, cines comienzan a llenarse de enfermos, pobres, desempleados, afligidos, endemoniados en búsqueda de alivio y liberación. El pueblo que andaba en tinieblas vio una gran luz.

La segunda cosa que dijo fue: “no voy a ponerme rabioso con Dios. Voy a ponerme rabioso con el diablo. Ahora mismo es que voy a invadir el infierno para rescatar las almas perdidas”.

Allí ya no era más un muchacho cualquiera, oscuro y anónimo. Allí nacía un líder. Nacía también un pueblo capaz de enfrentar los mayores desafíos, las persecuciones más duras y virulentas. Un pueblo de fibra y fuerza, que no se rinde, que no se agacha, que no huye de la lucha ni teme un sacrificio. Un pueblo con la mirada clavada en las promesas de Dios para buscar en el horizonte la perspectiva iluminada de su destino, determinado, forjado, sellado por la fe en Dios. ¡Y eso porque, en el momento más difícil, más cruel, más duro, un justo vivió por su fe!

La Iglesia Universal no surgió con la deliberación de una asamblea de hombres ilustres, o de un consejo director o de una fundación de notables. Ni tampoco fue subsidiada, patrocinada, bancada por recursos del Gobierno o de un millonario caritativo. Esa iglesia es la respuesta simple, directa y fiel de un Dios que honra la fe, la indignación y el sacrificio.

La frase, “no voy a ponerme rabioso con Dios. Voy a ponerme rabioso con el diablo” marca la indignación de la fe. Si se pusiese rabioso con Dios, sería rebelión. Y el resultado, un océano de fracaso, un Himalaya de frustración. Los rebeldes culpan a Dios por los infortunios de la vida. La rebeldía tiene formas distintas y sutiles de manifestarse. Algunos rebeldes enfrentan los mandamientos, desafiando a Dios con sus pecados y crímenes. Otros manifiestan una indiferencian fría y distante con las cosas de Dios, convirtiendo su propia vida en un inmenso desperdicio de tiempo y en una triste historia de mediocridad. Están también los fariseos, que son los rebeldes de la iglesia, que conocen la Palabra, pero no la practican.

Abraham se indignó cuando vagaba en el desierto, esperando la promesa que tardaba en llegar. Mientras tanto, nunca se rebeló. Moisés se indignó con la esclavitud de su pueblo como Josué se rebeló cuando en la tierra prometida encontró murallas y gigantes. Pero no fueron rebeldes. David se indignó contra las ofensas de Goliat. Job, el más indignado de todos, que en el ápice de su sufrimiento maldijo el día en que nació, jamás se rebeló. Él continúa siendo, a través de los tiempos, el ejemplo más vehemente de lo que un hombre es capaz de soportar y vencer cuando es movido por su fe. Y fue en su sacrificio que Dios le restituyó siete veces más.

La vida del justo no es la vida del convento, del monasterio en lo alto del monte, de la santidad absoluta. Es la vida de la fe, de las luchas del día a día en la llanura de la vida. Con sus virtudes y defectos, sufriendo injusticias y persecuciones, como oveja entre lobos, que a veces llora, pero sabe que será consolado, que tiene sed y hambre de justicia y cree que será saciado. Gente simple y humilde con la mayor sinceridad de su alma. Que pone la mano en el arado y no mira hacia atrás, cueste lo que le costare, duela lo que le doliere. Que no se achica, que no se acobarda. Hijos de la fe, de la indignación y del sacrificio.

Teoría de la Evolución en Jaque

Domingo, Octubre 4th, 2009

Un estudio científico comprueba la evolución paralela entre hombres y monos y puede colocar en jaque la Teoría de la Evolución

Un estudio publicado en la edición del viernes, 2 de octubre, de la calificada revista norteamericana “Science”, puede dar por tierra la Teoría de la Evolución, presentada por Charles Darwin, en el siglo 19. Según Darwin, la especie humana habría derivado de una evolución de primates. El estudio, presentado por el equipo de investigadores coordinado por Tim White, del Centro de Investigación Sobre la Evolución Humana de la Universidad de California en Berkeley, en los Estados Unidos, identifica una evolución paralela de monos y humanos, basada en la investigación hecha sobre el fósil de una hembra de la especie Ardipithecus ramidus, bautizada por la comunidad científica de “Ardi” y que tiene 4,4 millones de años.

ardiEl esqueleto de Ardi fue encontrado en Etiopia, a principios de los años 90. Después de cerca de 15 años de investigación, en que fueron analizados el cráneo, dientes, pelvis, manos, pies y otros huesos del fósil, el equipo de White identificó características que no corresponden ni a humanos, y tampoco a monos. Según informaciones divulgadas por las agencias de noticias AP y AFP, Tim White explicó que “la mano de Ardi es, inclusive, más primitiva que la de un chimpancé”.

Al presentar su Teoría de la Evolución, el propio Charles Darwin dijo que “la única manera de saber como es ese ancestral, es encontrándolo”, refiriéndose a la especie que sería el “eslabón perdido” entre primates y humanos, y que comprobaría su tesis evolucionista. Desde entonces, científicos buscan ávidamente encontrar algún indicio arqueológico que pueda comprobar la teoría darwiniana. La revelación del estudio presentado por Tim White no llega a comprobar que Darwin estaba equivocado, pero puede demostrar que es poco probable que él estuviera en lo correcto.
Inahiá Castro
Redacción de la Folha Universal

Mi Testimonio

Sábado, Marzo 28th, 2009

blog28032009es
Mi salida de la iglesia donde me convertí, no fue por rebeldía y ni por otra razón personal, al contrario. Antes de salir conversé con el Obispo Tito Oscar y le dije sobre mi disposición de ganar almas. Hasta entonces yo no hacía nada en la iglesia. Apenas por cuenta propia, algunos trabajos evangélicos en los hospitales y en las calles.

Le pedí al Obispo que me diera la oportunidad de auxiliar a mi cuñado el obispo Jorcelino en Teresópolis y no lo permitió.

Frente a esta decisión, no me quedó otra opción sino la de salir de la iglesia y comenzar a buscar almas en cualquier lugar.

Fui miembro de aquella iglesia durante más de ocho años. Bautizado en las aguas y también en el Espíritu Santo, vivía una vida basada en la Palabra que había aprendido allí.

Ahí fue donde conocí a Ester y nos casamos. Allí fueron presentadas nuestras hijas Cristiane y Viviane. Nos congregábamos todos los miércoles y domingos fielmente.

Al salir de aquella iglesia no reclamé nada, pues no había razón para hacerlo y por el contrario, por más que haya dejado esa congregación siempre he mantenido una buena relación con todos los obispos y pastores aunque esté del lado de afuera.blog27032009b

No salí enojado, ni busqué a los hermanos o a los amigos que allí deje, apenas mi mujer y mis hijas me acompañaban.

Salí solo, seguro y con la certeza que el Espíritu Santo era conmigo. A mi mente venían las palabras dichas por el apóstol Pablo cuando fue enviado a los gentiles. Galatas 1.15-17

En cambio, en los días de hoy, algunos que han salido de nuestro entorno salieron llenos de odio y rencor. ¿Por qué? Pues  porque no eran de Dios, pues si lo fueran no hubieran salido.

Pero Dios permite que salgan y que construyan sus propias “iglesias” donde así se ocuparán de ellos mismos y de los demás que también tienen ese mismo espíritu.

Y es de esta forma que dejan nuestro peso más ligero.

¡Gracias a Dios!

El Obispo Macedo visitó Houston, Texas

Sábado, Marzo 14th, 2009

El pasado 1 de marzo el Obispo Macedo visitó Houston Texas. Lugar donde estuvo realizando una reunión especial. Primero comenzó la reunión con una oración de fe por todas las personas que se encontraban enfermas. Y en la misma hora muchas personas fueron sanadas de las enfermedades que traían.

Seguidamente llamó a todas aquellas personas que sufren de insomnio, pesadillas, nerviosismo, escuchan voces, ven bultos y más… Ministró la oración por la liberación de las personas y también realizó una oración especial por la vida económica de las personas.

Además estuvo enseñando que fe es creer que Dios va a hacer lo que ha prometido, además él mencionó sobre la importancia de creer en Su promesa, que no es por el sentir sino por el creer en la Palabra de Dios que Jesús está aquí como dice la Biblia: “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” (Mateo 18.20)

Teniendo la seguridad que Jesús estaba ahí, porque Él no miente. Incluso usted puede ver la diferencia entre lo que usted está sintiendo y de lo que usted está seguro.

Por ejemplo: Si usted quiere ayudar a una persona que se está muriendo con sentimiento, no podrá, pero si usted intenta ayudarla con su inteligencia lo conseguirá.

El obispo dio otro ejemplo entre la fe con sentimiento y la fe inteligente. Dijo: Si un médico tiene a un hijo enfermo y este tiene que ser operado, no podrá hacerlo porque en el momento de cortar su cuerpo él es padre, tiene sentimientos y no logrará salvarlo.

Es decir si usted usa el sentimiento en su vida no le llevará a ningún lugar solo al fracaso, pero si usted usa su inteligencia usted conseguirá muchas cosas.

¿Por cuántos años ha sido cristiano?

Quizás usted ha sido cristiano por muchos años, sus padres creían en Dios, y vivían una vida desgraciada. Y usted también ha vivido una vida desgraciada por muchos años, ha creído en Dios y ¿por qué ha tenido una mala vida? El problema es que usted ha creído en Dios con sentimiento y no de una manera inteligente, porque cuando usted cree en Dios de una manera inteligente usted cobra de Dios lo que Él ha prometido.Esto es fe inteligente y es esto que Dios quiere de nosotros.

Seguidamente él obispo mencionó la necesidad de tener un compromiso con Dios, una alianza con Él. Por ejemplo: Cuando usted se casa con alguien, a partir de ese día todo lo que es de su esposa pasa a ser suyo y viceversa todo lo suyo pasa a ser de su esposa.

Usted deja de ser dueño de su cuerpo, y pasa a tener compromiso, responsabilidades con la otra persona. Así mismo es cuando usted decide hacer un compromiso con Dios, casarse con Él, todo lo suyo pasa a ser de Él y todo lo de Él pasa a ser suyo.

Sus problemas pasan a ser los problemas de Él, entonces Dios es obligado a bendecir su vida.

Pero cuando la persona no está casada, ella solo esta de novia con la otra persona, ella no tiene ninguna obligación, responsabilidad y nada de la otra persona le pertenece. La mayoría de las persona creen que el amor es sentimiento pero no. Porque el amor de Dios es obediencia, compromiso, responsabilidad, y si usted le ha dado su vida, usted puede cobrar de Él lo que ha prometido.

Esto es casamiento con Dios, entregar su vida completamente en las manos de Dios.

En la oportunidad el obispo bendijo al grupo de jóvenes de Houston con una oración y un saludo de manos en cana uno.
Y para concluir el obispo hizo un llamado para las personas que querían entregar su vida a Dios.